Entrevistas

Impresiones e Interpretaciones Con El Zar

Una de las particularidades de El Zar es la facilidad con la que el relato que proponen conecta. Facundo Castaño Montoya y Pablo Giménez conforman uno de los dúos argentinos más colaborativos del momento. La complicidad es innegable. El amor y sus tantas connotaciones, aristas, contextos parece ser el hilo conductor en el transcurso de los años.

El Zar se ha permitido experimentar, crecer. Tienen melodías que conectan a la primera escucha, es una familiaridad la que traen. Hay algo que hacen que permite que cada escucha tenga una interpretación propia. Es como si hubieran descubierto cómo lograr un sonido atemporal.

A raíz de su más reciente producción, ‘Perdiendo el Control‘, hablamos con Pablo acerca de su lectura del proyecto, el crecimiento del equipo, las líneas de bajo que atraviesan su discografía y lo que viene.

¿#AQuéSuena El Zar?

Lo primero que diría es que la música habla por sí sola. No quiero condicionar a nadie. Una de las cosas que tiene El Zar, que nos dimos cuenta, es que no solo es lo que nosotros queremos transmitir sino es como lo recibe cada oyente. Ha sido muy diferente en muchos casos. Si bien somos una banda de pop que hace canciones con mucha influencia, si se quiere, de la música de los 70’s, desde disco hasta Fleetwood Mac, ahí está siempre ese llamado hacia lo vintage, esas texturas más lofi. Parece que te puedes llevar para un lado… justo estaba con un amigo que me decía, ‘me gusta El Zar porque se puede escuchar de día o de noche’. Tiene interpretaciones.

Lo que más me gusta de ustedes es esa apertura con sus amigos, amigas a colaborar. Tienen un team sólido, desde diseño de títulos, dirección de vídeo, no digamos la banda (que ha ido cambiando, pero algunos integrantes permanecen). ¿Cómo es la dinámica de ambos? Imagino que llevan tanto tiempo que, de alguna manera, hay una complicidad en donde no necesitan ni siquiera palabras para expresar lo que quieres hacer. 

Con el tiempo nos dimos cuenta con Facu que disfrutamos de haber formado un equipo de trabajo para El Zar. La verdad es que sólo no se puede. Antes hacíamos todo, estábamos en todo. El proyecto, de a poco, se va agrandando. Vamos teniendo equipo de management, diseñadora y diseñador, como nombraste, para cada arte de tapa, productor, estudio, etcétera. También algo que pasa muy interesante acá, en la escena pop indie en Argentina, es un poco esa colaboración. 

Hay una colaboración entre músicos y artistas de la escena, que eso está bueno. Por ejemplo, en un tema nuestro quizás viene y pasa por el estudio Iñáki, de Bandalos Chinos, y toca el teclado, la guitarra. Nico Btesh, de Conociendo Rusia, también. Eso pasa mucho y nos gusta interactuar muchísimo entre toda la escena, aprender de los colegas y las colegas. Eso es re lindo. 

Marzo 2021. Previa al show en El Hipódromo. El styling estuvo a cargo de Marina Claypole. Créditos: Joselina Brignone.

Con Facu compartimos casi todo a nivel laboral, musical, estamos todos los días hablando. Estamos todo el día haciendo cosas, produciendo, ya sea para El Zar o para otros proyectos. Los dos somos productores, ‘che, tengo esta idea, tengo esta canción’. Me manda un audio con el celu, nos juntamos, no todos los días, pero muchísimos días por semana.

Siempre estamos en constante creación y hay una evolución en lo que hacemos. Después, tratamos de llevarlo a la banda si creemos que es una canción que va a ir más grabada y tocada con bandas o hacerlo acá en casa si sentimos que va más de programación. Es una dinámica muy fluida.

Para mí, el bajo es el hilo conductor. Hay algo medio punk 90s. Lo siento muy presente. ¿Cómo arman una rola? Sé que varía, pero de repente tienes algunos must, ‘la línea abajo tiene que llevar esto’. ¿Parten desde el piano? ¿Cómo priorizar sobre qué enfocar?

Cada canción es un mundo, viste. No es tan común arrancar desde la letra, para nosotros. Puede pasar. Hay veces que se arranca desde la guitarra, la voz y la letra, más tradicionalmente. Otras veces parte de un beat mío, que esté en la compu, divirtiéndome. Parte de un beat y eso arranca una canción. No es que tenemos un manual de pasos a seguir. Definitivamente, siento que el bajo de una canción es determinante. La línea de bajo es lo que hace que uno baile, se emocione. Muchas cosas, no sólo el bajo, la melodía, la voz, todo. Todo es un todo, pero el bajo es muy importante. Puede hacer que una canción te inspire para bailar o te deje sentado en una silla. A eso le prestamos mucha atención.

Creo que a partir de ‘A Los Amigos’ yo encuentro un sonido mucho más 70s. A lo mejor son los synthes, cómo están tuneados, la cadencia. Trasladando esto al relato, encuentro algo distinto. ‘Pensarlo De Nuevo’ es algo muy diferente a lo que venían haciendo. Es mucho más ‘agresiva’. Imagino que este álbum busca cambiar algo de lo que se venía proponiendo con el debut, llevarlo a otros lugares.

Totalmente. Fue una evolución muy grande para nosotros: de ser dos que estábamos en una casa, con una computadora divirtiéndonos a formar una banda, tocar con músicos, ver qué se siente. Evolucionar, tanto en las composiciones, como hacia dónde queríamos ir. Eso fue, me parece, una evolución muy grande. Me gusta mucho más ‘A Los Amigos’ que el primer disco, ‘Círculos’.

También me gusta, pero nada. Es como que lo otro lo siento más… es un disco pesado también, de mucho rock, muchas guitarras picantes. ‘Pensarlo De Nuevo’ es súper oscura, súper picante con todo. No tuvimos miedo a la oscuridad, en ese sentido. Nos pareció divertido, en algún punto, ir al rock, ir a esas guitarras medio The Cure. Después medio que nos aburrimos de eso y todo lo que siguió fue un poco más luminoso. ‘Año nuevo’ y ‘La Declaración’, el dejar un poco atrás la nostalgia, la oscuridad y el rock de ese disco. Me gusta mucho.

Aunque de alguna forma se ha cambiado, la intención, lo que se mantiene es el cantarle al amor y lo que rodea. Yo no sé qué pasa con lo que ustedes hacen, pero hay una identificación inmediatamente. La gente está muy metida. Hay algo que hace click e imagino que ustedes lo sienten. Con ese feedback, de alguna manera, van creando canciones que puedan evocar eso.

Es cierto. El Zar es una banda que, nos hemos dado cuenta con el paso del tiempo, tiene su público. No es gigantismo su público, pero la gente se siente muy identificada cuando viene a vernos y canta las canciones. Si bien evocamos al amor, por decirlo de alguna manera, no siento que sean románticas las letras. Es como que guardan una nostalgia; es una especie de análisis interno, de cada uno, que va más allá de disfrazar las letras de un tono amoroso. Muchas veces hablan de dramas más profundos que a uno le toca vivir en este planeta, viste. Un poco sí, la excusa es el amor o la relación entre personas. Creo, por lo menos, nuestra intención es que no quede sólo ahí sino que sea como el mundo de conflictos en el que vivimos internos y estamos.

En este último que salió el año pasado hay un par de canciones que son para bailar lento. ‘PELÍCULA’ es un buen ejemplo. Lo mismo para ‘Superstar’.  Tenés unas guitarras que son medio 50s, ese arquetipo americano. No sé si este sonido se mantiene para lo que viene. ¿Es simplemente un desvío porque fue el mucho tiempo sin sacar música y que querían probar este juego de canciones y ver qué se podía hacer con eso? 

No, no, definitivamente ‘Pura Casualidad’, el último álbum que sacamos nos gusta mucho. Es un álbum con sonidos muy frescos, orgánicos todavía, de banda tocada. Si bien hay cosas como ‘PELÍCULA’ o ‘Salgo Corriendo A Buscarte’, que son más programadas, pero tiene ese sentimiento. Sí,  evoca a muchos lugares. A mí me gusta mucho y siento que también tuvo muy buena recepción de la gente.

Facu y yo somos muy inquietos, nos aburrimos al instante de lo que ya hicimos. Ahora estamos haciendo cosas totalmente diferentes. Siempre vamos a ser El Zar.

Los colegas que escuchan los temas nuevos nos dicen, ‘wow, es increíble como la impronta de El Zar no cambia’.  Sí que queremos hacer cosas nuevas. Hay un par de temas más urbanos, si se quiere, más programados. Ahora vamos un poco para este lado. Justo el otro día nos juntamos y salió una canción full balada, romántica y vamos en esa. Estamos siempre en movimiento; el sonido de ‘Pura Casualidad’, definitivamente, es algo de lo que estamos muy contentos y orgullosos. Seguro que vas a seguir un rato escuchándole. 

El videoclip de ‘Superstar‘ fue dirigido por Rafael Nir y Lola Piñero. Mila Fiuza a cargo del diseño gráfico. Créditos: La Casa de al Lado.
Te mencionaba lo del estudio de Nico Btesh porque sé que ustedes tres hicieron ‘Lluvia’ de Simona. Un temazo.¡Regresemos a la línea de trabajo! Siento que tiene un aire, algo que Kaytranada podría haber hecho. La manera en que rebota, que pega. ¿Cómo llegan a trabajar a ese single? Es como meterse de lleno a entender que esta propuesta va por otro lado, pero se puede empatar. 

Sí, sí, sí. Totalmente de acuerdo con lo que decís. Parece como si hubiese estado aquí en Buenos Aires con nosotros mientras lo hacíamos. Es muy cierto todo lo que decís. Por un lado que lo mencionaste a Nico Btesh, es un amigo muy admirado, colega de trabajo; yo lo estimo mucho y siempre le estoy consultando y mandando. Él trabajó, de pura causalidad, como coproductor nuestro. Mezcló todo el disco. Un genio. Es un gran productor y gran amigo de quién aprendo mucho.

Nico Btesh coprodujo ‘Perdiendo El Control‘, su más reciente sencillo. Arte del single por Furio. Créditos: 1000%.

Con lo de Simona, la verdad que fue una experiencia hermosa. Ella había sacado música, pero ahora está en un sello español, Yuuki Music. Nos contactaron como productores, los managers, porque estaba buscando. Estaba probando varios productores, productoras para trabajar sus temas. Empezamos a hablar y pintó hacer ‘Lluvia’. Fue un desafío también porque ella es muy, muy fan de… si bien le gusta mucho el pop, el indie, la bossa nova, que se nota, es muy fan del house. House tradicional, también de Kaytranada.

Quizás, al principio, nuestra propuesta era un poco más pop. Ella estaba como, ‘no, no, no. Quiero house electrónico, a full’.  Dice, ‘este tema lo hice en un club, a las 4 AM, cuando fui al baño. Estaba ahí, flasheando sola, con los ojos cerrados y escuchaba el beat. Me puse a cantar arriba y lo grabé con el celu, así que quiero que eso esté definitivamente impregnado en la canción’.  Bueno, ahí fuimos. ¿La verdad? Recontra contentos. Obviamente, ahí como decís vos, el bassline es todo para el tema (risas). Tiene mucho low.

Si ustedes tienen la capacidad de ir por esos caminos, pienso que lo que viene podría tener algo así.

Total.  De hecho, un tema nuevo que estamos haciendo va no tan house, no tan oscuro, pero va un poco por estos lados.

Vos ya sos full time producer. Entiendo que has trabajado para lo último de Zenón Pereyra, Ainda, y muchos más artistas. ¿Qué viene para vos? ¿Dedicarte a seguir siendo parte y cultivar un sonido específico? Ni siquiera tiene que ser emergente.

Sí, sí, totalmente. Por suerte, soy full time producer. Me tardé unos años en dejar otros trabajos, pero hoy en día estoy muy agradecido de despertarme y que lo mío sea venir al estudio. Venir y abrir las sesiones, trabajar música, no sólo para El Zar. Cada proyecto es un desafío; como productor, me parece que está bueno tratar de entender la identidad de cada artista y ver cuál es su mensaje o su posición frente al oyente o al fan.

No me gustaría ser de esos productores que como que escuchas una canción y decís, ‘ah, éste lo produjo Pablo’. Hay cosas que no voy a poder… que me gustan. Mucha gente me dice, ‘escuché esta canción y pensé que tal vez la habías producido vos’. Cada artista es único y cada proyecto es un desafío nuevo. 

Sé que tú fuiste parte del soundtrack de ‘Hija Única’ en el 2016. No sé si en tus planes está seguir buscando la manera de producir o componer bandas originales, estar mucho más en ese lado. 

Sí, por supuesto. Me gustaría mucho. El cine es algo que me fascina. De hecho, he trabajado mucho también en el ambiente de televisión acá en Buenos Aires, también de publicidad. Es una manera de componer música un poco más tirana, si se quiere. Un poco más de plástico. El arte, un poco, se deja de lado para atraer público.

Con Facu componemos un montón de música original para esas cosas y estamos en esa. Hicimos películas, hicimos cortos; el año pasado casi más sale una serie que, al final, no salió. Eso es un sueño a realizar. Ojalá dentro de poco hacer la música original de una peli, una serie. 

Still del rodaje de ‘Las Voces‘. Créditos: Flori Pagés.
Perdiendo El Control’ tiene un aire mucho más cinematográfico. Es una canción ideal para una peli romántica. ¿Esos violines, coros? Hablemos del solo de guitarra. Es hermoso, un feel good. Me encanta ese vídeo, los cameos. Los bigotes me destruyen. Quiero saber más acerca de este tema. 

Sí, sí, como que tiene momentos que va entrando y saliendo, como si fuesen distintas escenas. Es un poco frenético. De hecho, nos pasaba un poco de que, a veces, te confundía. Al final, terminó armándose. Lo hicimos todo en nuestras casas, pintó eso. Sí grabamos con otros músicos. Medio que necesitábamos esa energía de hacer lo primero que nos saliera. Si estaba grabado con la guitarra acá en casa y faltaba el amplificador súper valvular que habíamos usado para el disco anterior no importaba, ‘dale ya está, está buenísimo, vamos con eso’. Me parece que quedó fresca la canción, quedó linda.

¿Qué estás escuchando?

Buena pregunta. Cuando tengo tiempo porque hay veces… el otro día me estaba yendo a dormir y dije, ‘no puede ser que no esté escuchando mucha música’. Hay veces que te pones mucho a trabajar y te olvidas de escuchar discos. Es un error grave. Uno también produce de acuerdo a lo que viene escuchando. Obvio, el nuevo disco de Billie Eilish, está bueno, me gusta. Mucho Channel 3, Doja Cat. Si bien no es tan nuevo el último disco, lo estoy escuchando. Un poco de todo. Ya sé que es una respuesta muy aburrida. Estoy muy copado con la serie de Mark Ronson, de cómo funcionan varias cosas de producción y está copadísima. De todo. No sé si estoy muy copado con algo en particular, pero sigo con varias cosas que están pasando. 

Si estás enfrente de una puerta, tocan el timbre, ¿quién te abre?

Depende a donde vaya, pero un amigo, una amiga. Siempre. Real. Acá, en Buenos Aires, estamos muy acompañados entre todos nosotros, entre todos los que estamos en este mundo del arte, de la música. Me siento muy afortunado de la escena acá, de Buenos Aires, Córdoba, Rosario. Siempre hay muchos muchos amigos y amigas haciendo música, tirando buena onda de lo que estás haciendo. Me copa.

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Martha Elisa Estrada Cortez

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