Con electro pop anti fórmula, Delaporte hipnotiza

Hay artistas que llegan cuendo menos lo esperamos. Artistas que conectan por lados que no esperábamos. Delaporte es eso para mí. A lo mejor es esa energía que emanan, la asertividad en los colores que utilizaron para este release. Puede que sea la agresividad con mesura que traen con cada canción. Un punch controlado, eso. Creo que es el resultado de hacer electrónica con un enfoque pop. No tengo presente otra propuesta que haya capturado mi atención de esa manera en tiempos recientes.

Este dúo italo-español, conformado por Sandra Delaporte y Sergio Salvi, está pasando un buen momento. El pasado 16 de octubre estrenaron su más reciente producción, ‘Las Montañas‘.  En palabras de Sergio, ‘un lanzamiento que ha tenido una buena acogida por parte de la crítica, como por los fans‘. Más que merecido el amor que están recibiendo. El álbum, 42 minutos de alegría pura, es como una montaña rusa. Hay un dramatismo inherente en los sintetizadores, que alarga y va armando y armando para llegar a ese cúmulo de emociones. Las vocales en los coros. ¿Y el cierre? Me deja queriendo más.

Hablamos con Sandra y Sergio acerca de la elaboración de este nuevo material, de cómo la extensa gira el año pasado fue un factor importante para la grabación, cómo fue dar el espacio a las colaboraciones y la producción de uno de los mejores vídeos del año.

¿#Aquésuena Delaporte?

Sandra: pues, no es fácil de definir porque tienes que escucharlo para identificarlo. Pero, suena electrónico porque la base y la parte musical es así. Suena a pop porque hacemos canciones con estribillos, historias, letras y estructuras así. Solemos catalogarlo como electrónica pop, pero no sé. Nos gusta pensar que suena a Delaporte.

Este nuevo disco porque lo encontré muy latino. Hay elementos electrónicos, como en los anteriores, pero sí me es evidente la mezcla de algunas bases de reggaetón. ¿Fue la intención dar ese feel? ¿Cuál era la dirección que estaban buscando?

Sergio: creo que nosotros, cuando empezamos a componer, no tenemos clara la dirección. Simplemente tenemos claro lo que nos gusta en ese momento. En este disco, en concreto, veníamos escuchando mucha electrónica noventera, clásica, también techno de ahora, grupos alemanes, ruso. Por otro lado, en la influencia latina, la tenemos muy mastica de años ya. Esto nunca para, siempre estamos escuchando referencias del otro lado del océano. De alguna manera, cuando nos metimos al estudio, creo que todo eso se mezcló de una manera natural, pero sin una conciencia precisa sobre ello. Era simplemente lo que nos apetecía y motivaba en ese momento, ahora también.

¿Cómo se empieza a conceptualizar este álbum? Yo creo que está hecho para sonar en estadios. El build-up, melodías, la base está para mover la cabeza, desde la primera canción. 

Sandra: no se plantea desde el principio. Sí que es verdad que veníamos, empezamos a componer este disco viniendo de una gira muy larga con mucha gente, acostumbrados a los directos. Ya sabiendo lo qué funciona y no en un directo. Viendo un poco la energía de la gente. Entonces, sabemos cuándo se disfruta y cuándo no en el escenario. A lo mejor, sin querer, por eso mismo, sin pensar directamente en el directo, pero de una manera inconsciente, quisimos hacer algo más estadio, más pop, sabiendo qué nos funciona en el directo.

Viendo lo que hace que grite y salte como loca. Quizás es esto lo que ha influido, hecho que las melodías, que se cante y se berree y grite para que funcione en el directo. El tema es que, ahora, los directo no van, han quedado un poco relegados. Sin querer puede que nos saliera así. Creo que cuando podamos tocar en directo con la gente, toda junta, cantando, va a ser una bomba de endorfinas y adrenalina muy gorda. Lo compusimos tan cerca de nuestra gira, está preparado para girar. Es un disco que lo hicimos para girar y hacer una bomba atómica.

Sandra Delaporte y Sergio Salvi. Foto proporcionada por el dúo.
¿Tenían algún show grande que fue cancelado?

Sandra: teníamos varios festivales muy importantes acá, en España. Todos se cancelaron. También nuestro concierto más grande aquí, en la Sala Riviera; tiene bastante aforo y era la primera sala grande que hacíamos. Era en noviembre, y la hemos pasado a febrero. Tampoco sabemos qué pasará en febrero porque no se sabe nada, esto es un poco de incertidumbre para todo el mundo, no se sabe cuándo habrá vacuna. Hemos tenido que cancelar la gira entera. Cancelar todos los conciertos que teníamos este año, que eran bastante guays e importantes algunos de ellos. También íbamos a tener gira en México, teníamos cerrados festivales ahí. Se nos ha cancelado todo nuestro plan, pero el disco tenía que salir igual.

Sergio: se ha aplazado al año que viene, por lo menos.

Sandra: sí, dentro de lo que cabe, pues bueno, se hará. Todo lo que teníamos programado, tarde o temprano, se hará. Nos pone un poco tristes.

‘CLAP CLAP’ salió hace 9 meses. ¿Cómo fue extender el release por casi un año? ¿Cómo se maneja esa ansiedad?

Sergio: bueno, sí. En realidad, hoy en día, mucha gente lo que está haciendo es sacar singles tras singles. Es la praxis, sobre todo en el mainstream. Luego ya el disco viene siendo un recopilatorio. En nuestro caso, sí que teníamos un disco, que no era solo una colección de singles, sino que era un concepto único. Lo cuál, efectivamente, había esa ansiedad. Desde el primer tema, que la gente llegara a entender toda la visión. Se aguanta (risas). Estamos acostumbrados a tener paciencia. Si fuera por nosotros, sacamos el tema el mismo día que lo componemos. Nos entrenamos a tener paciencia.

Este es un disco compacto, con una secuencia muy coherente. Las colaboraciones me parecen acertadas también. ‘Rica Rica‘ podría haber sido single también, pero creo que hubiera dado otra impresión del sentimiento general del lanzamiento. En sus trabajos anteriores no había nada en conjunto con otros artistas. ¿Cómo fue dar ese espacio para cambiar la dinámica que llevaban ustedes dos?

Sandra: siempre es delicado colaborar con alguien a dos niveles. El primero, a nivel personal. Estás compartiendo un espacio muy íntimo con una persona. Con lo cual, para nosotros, es muy importante llevarnos bien con esa persona. Tener cosas en común, maneras parecidas de pensar, tener la misma ilusión, humildad, la capacidad de que esa persona podría ser tu amigo, completamente. Compartes, a nivel interior, muchas cosas.  Tuvimos claro desde un principio que si colaboráramos con alguien era porque nos sentíamos identificados a nivel personal.

Luego, por otro lado, la parte musical. Aunque a nivel musical fuera muy diferente a nosotros, que estuviera un poco más alejado, que sí que nos inspirara de alguna manera. Que tuviera algo muy interesante que contar. Algo que a nosotros nos hiciera gracia. De varios intentos y muchos artistas con los que hemos pensado o tuvimos algún intento, los que al final resultaron y quedaron fueron Ximena, PUTOCHINOMARICÓN, Arkano y Ginebras. En concreto, son personas, en que estas dos cosas confluyeron bien y fuimos capaces de tener sesiones de estudio preciosas.

Compartimos muchas conversaciones, y enriquecieron muchísimo el disco. Con PUTOCHINOMARICÓN abrimos el proyecto entero y gracias a él ese tema, que lo teníamos ahí como maqueta, salió adelante con él y gracias a él. Le dio toda la vuelta y se enriqueció muchísimo. Colaborar es algo muy bonito, que puede enriquecer un montón tu proyecto, visión y lo que quieres contar. Además, conoces a las personas. Pero, claro, es importante que sean personas que estén en la misma balsa que tú, sino terminas por no salir y se demuestra, además.  Cuando no tienen la misma vibra, la cosa no sale adelante.

No se puede forzar. No sé cómo es su relación con la disquera como para que les digan que tienen que hacer un single con tal artista, es lo que está sonando, o que les digan cuál tiene que ser la línea de pensamiento.

Sergio: nuestro sello es como una familia. Nos dan total libertad artística. No imponen nada, trabajamos todos con la misma mentalidad.

Para este disco, ustedes tuvieron más presupuesto para visuales, para invertir en otro tipo de experiencia, más allá de la sonora. ¿Cómo se logra negociar eso? Ustedes desde un principio les dicen que quieren hacer un disco conceptual, ambicioso, que quieren los vídeos de tal manera. 

Sandra: lo que ocorre es que nosotros, a partir de las giras es donde sacamos. Todo lo autofinanciamos, todo es autoproducido por nuestro sello, que es independiente. No recibimos préstamos ni adelantos. Todo lo autogestionamos. De las giras se consigue ahorrar y ganar dinero para poder reinvertir en otro tipo de cosas para ir creciendo, tener mejor calidad. Entonces, gracias a la gira del año pasado que fue bastante guay, fructífera, pudimos ahorrar bastante, crecer bastante a nivel económico. A raíz de ahí nos planteamos, todos los vídeos, generalmente, los hacemos con Jaime Massieu, el 4to. Beatle de Delaporte que está siempre ahí. Lo hacemos todo con él.

Quisimos trabajar con otros directores, directoras para ver cómo era y con otro presupuesto. Al final, con el presupuesto, no te voy a mentir, se nos fue un poco de las manos (risas). Empezamos en un nivel, y un vídeoclip necesita mucho dinero. Enseguida nos dimos cuenta que es un gasto impresionante. Llega un momento en el que intentas tener eso, que a lo mejor otros artistas con un poder económico y préstamos brutales, con los que nosotros directamente no contamos. Entonces, es como que hay una especio de competición, ‘a ver qué vídeo cuesta más’.

Impresionan mucho los vídeoclips con un presupuesto altísimo, pero al final lo importante no es cuánto te has gastado sino lo que quieres transmitir. La canción, y el sentido de todo esto, la cultura, no tanto ‘me he gastado más que tú, mira que el mío es mejor que el tuyo porque mi disquera me ha dado más dinero’. No hay que perder ese foco, pero sí que es verdad que hemos intentado crecer visualmente, invertir más en esto también. Ahora, con COVID-19, que estamos parados y no tenemos tantos ingresos por los conciertos, veremos qué hacemos.

Me gusta que ‘Universo’ haya sido la penúltima canción. Baja un poco las revoluciones y nos prepara para ‘Las Montañas’. Hay un dramatismo inherente. El vídeo que me parece una locura. Visualmente, pega con el tono de la canción. Vi el ‘making of’ y qué puntual la dirección de Eduardo Casanova.

Sergio: a Eduardo llegamos a conocerle porque colaboramos con él en enero en un anuncio, pero le conocíamos artísticamente de antes. Le admirábamos un montón. Cuando él nos propuso hacer un videoclip, nos encantó la idea. La pasamos una serie de maquetas de los temas que estaban planteados en ese momento. A él le gustó mucho esta canción. En ese entonces, no estaba planteado como single. Era un tema no muy radio fórmula. Su propuesta fue tan brutal porque a los dos días nos llamó desde su casa que tenía el script hecho, y los pelos de punta.

Sandra: a mí jamás me han dirigido de una manera tan clara, concisa, fácil. Ni siquiera estaba acostumbrada a sentirme como una actriz. No sé actuar, no tengo ni idea de interpretación. Me asustaba un poco, una vez me presentó toda la propuesta, mi papel y acting porque no tengo idea de esto. Él enseguida me dejó todo claro, me hacía ejemplos para que me identificara, sintiera lo que estaba montando con mis expresiones.

Yo no sabía llorar, el momento este de ‘llora’ no es ninguna gota de mentira, son mis lágrimas. Él me enseñó a cómo meterme dentro de mí, cómo llorar. Alucinante. Yo no sabía que era capaz de hacer algo así. Él me enseñó un poco y me guio. Fue bastante divertido, duro también. Fueron tres días seguidos con makeup, que era bastante complicado. De pronto volaba y tenía que estar colgada mil horas, después la cabra que movía la cabeza y me daba con el cuerno (risas). Yo lo pasé genial y lo voy a recordar siempre como algo muy bonito.

Si están enfrente de una puerta, tocás el timbre, ¿quién les abre?

Sergio: Yo me miro con Mujica. Ahora se ha retirado de la política, así que tiene más tiempo para venir a mi casa (risas). Es un referente político. Nunca sabes cómo es la persona porque no la conoces, pero políticamente es un referente. En este momento en concreto, cuando hay crisis tan fuertes, hacen falta personas así, como él. Capaces de hablar con el corazón en la mano, de comunicar conceptos con toda la humildad, conceptos intelectualmente elevados, de una manera muy simple. Es un momento tan difícil, y me gustaría pedirle su punto de vista.

Sandra: Me gustaría haber conocido a Chavela Vargas. El otro día vía el documental y me gustó mucho porque decía muchas verdades. Yo sé que es una mujer que no ha tenido una vida muy fácil, la cabeza tampoco la tenía genial en todo momento, pero me habría gustado conocer la energía de una personalidad tan fuerte e inspiradora para el siglo XX y XXI. Me hubiera encantado, ni siquiera hablar con ella, simplemente sentarme a su lado y ver la energía.

Gracias a Lucas Rossetto por hacer esta entrevista realidad.

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