Diego Ridolfi. Foto proporcionada por el artista

Uniendo momentos y encontrando coherencia con Fármacos

Cosas buenas pasan cuando expandimos nuestro paladar musical. Especialmente, cuando volteamos a ver para el sur. A pesar de todo lo que estamos viviendo, este sigue trayendo propuestas en español que merecen nuestra atención. Fármacos, desde Chile, es un vivo ejemplo.

Hay canciones que necesitan más de una escucha para poder envolvernos. Hay capas, y capas, pero no es evidente desde el principio. ‘Tú Detrás de Todo‘, el nuevo sencillo de Fármacos es esa canción. Este nuevo tema contiene dramatismo, presente de principio y fin. La melancolía está materializada en cuatro minutos, y la letra lo complementa. Es pop bien hecho.

Aprovechamos el lanzamiento del vídeo musical del último sencillo para conversar con Diego Ridolfi acerca de lo difícil que es describir un sonido propio, el sonido y estructura de esta nueva etapa, y la importancia del trabajo de Cristián Heynes detrás de escenas.

¿#Aquésuena Fármacos?

El sonido de Fármacos… qué difícil describirse uno.  Pienso que el sonido es algo medio artificioso, en el buen sentido de la palabra, algo que se construye por etapas. Los discos no suenan necesariamente a una banda que está tocando junta en el estudio sino que se nota que son capas y sonidos construidos. Para mí, se diferencian entre ellos de una forma no menor, en especial de este último que estoy haciendo. Creo que todas las canciones invitan un poco a un viaje, un mood medio nostálgico, sensual, poco melancólico. No siempre es triste. La melancolía, por más uno no toca un sintentizador y dice, ‘ah, necesariamente es un sonido melancólico’ pero sí al final toda la música se construye. El sonido, aparte de la letra, la voz, creo que te lleva hacia eso. Claro, siento que no te puedo dar definiciones tan técnicas, pero pienso en el sentimiento y en colores. Pienso en dos. Rojo, cuando es un poco más sensual. Siempre pienso en Fármacos como un color azul medio flúor. No sé si está bien lo que te estoy diciendo o no, pero así lo entiendo. 

Si tú comparas tus primeros trabajos con este nuevo material, hay una diferencia sonora grande. El disco pasado es más indie, el feeling, la línea del bajo en algunas canciones. Si te hubiera preguntado esto hace dos, tres años, cambia la definición.

Claro, yo estaba pensando un poco en el primer disco y el segundo, que igual se siente. Si tuviera que definir Estado de Gracia’, es específicamente el punto de transición. De esa forma, en este disco están cosas fundamentales; el tiempo que ha pasado en cuanto a experiencia musical, personal, sentimental, emocional de vida. En general, no menor. Al final importa más que haber estudiado música, creo. 

Veo que los últimos 4 sencillos han sido producidos, en conjunto, con Cristián Heyne¿Qué le aporta él a esta nueva etapa?

Este disco lo estoy trabajando con Cristián, alguien de mucho renombre en Chile y latino-américa. Ha trabajado con Javiera Mena, Gepe, Camila Moreno; lleva 20 años produciendo discos y es una piedra fundamental de la música chilena. Por suerte, somos amigos, diría. A la hora de enfrentar las canciones ha sido una especie de terapia, al menos lo que trata de hacer Cristián conmigo. Esto está en ti y no lo has visto, vamos hacia allá y probemos’. Empujarnos todo el tiempo, no a hacer algo que no nos guste sino a mostrarme cómo yo puedo hacer de otra forma que no conozco de mí. Luego ahí, yo flotar y ver qué pasa.

Súper holístico, la forma que lo puedo describir. No es un productor musical que agarra el piano y haga arreglos gigantes. Esa no es su forma de trabajar, es totalmente distinto. Eso ha marcado mucho en cómo se ha hecho el disco. Uno de los casos más puntuales es esta canción, la hicimos, compusimos entre los dos.

¿Cómo se conocieron?

Siendo muy honesto, creo que comencé de una forma medio fan. Quizá primero indagando, así después ya cuando estaba haciendo las primeras cosas de Fármacos para enviárselas. Cristián, que igual se dá el tiempo de responder esas cosas, y así varias veces después intenté con Los Días Más Largos por si le interesaba. No se apuntó, por muchos motivos y así fuimos topándonos. Ya para Estado de Gracia estábamos medio comprometidos a trabajar y él tuvo una incidencia importante en Belleza. Más allá de la producción total, fue como que me orientó en cosas muy puntuales y determinantes. Eso dictó, me hizo comprender la producción de ese disco en todo lo que faltaba, de una forma totalmente distinta.

A esas alturas, ya nos conocíamos bastante más, compartíamos más y ya para este disco se dio. Por fin se concretó. Ya llevamos poco más de 1 año, no continuamente, con pausas entre, pero sí. La gente, en general, se olvida del productor, del equipo de trabajo. La cara visible es lo que recuerdan. El productor, diseñadores, ingenieros de sonido, solo los que investigamos qué hay detrás de los discos. 

¿Él estará en todas las canciones? ¿Executive producer?

Te tengo que explicar cómo comenzó. Él iba a ser el productor, por así decirlo, dictatorial; me refiero, absoluto. Él iba a producir, yo componer, estar como artista, cantante y compositor. Así comenzó. En verano llegamos a la conclusión y Cristán mismo me dijo, ‘esto tiene que estar producido por ti también’. Entonces, la fórmula, y especialmente ahora en pandemia, fue de vamos los dos conversando sobre las canciones, yo la trabajo, él me dá indicaciones, se las paso, él de-construye las sesiones, algo de ping pong. Somos co-productores, en teoría ese es nuestro rol. Hay canciones en donde su esencia es mucho más predominante que la mía y viceversa. 

Y está bueno eso, al final. 

De hecho, esta canción y otra más, pero esta en particular la compusimos nosotros dos. Yo estaba sentado al lado de él, en su estudio, fue en enero, y él comenzó a hacer una base. Ahí comenzamos a desarrollar ideas y sí, la versión inicial era un impulso a esto. Fue un trabajo mutuo, mucho más de él la guía. 

¿Un poco más de cómo parte la idea de Tú Detrás de Todo

Habían tres momentos primordiales, si no me equivoco, porque fue variando mucho. Esa intro, ambient, de hecho, en el primer demo estaba toda la canción. Luego, cuando entraba el bombo, ese momento. Y después, súper básico, la parte final cuando entra esa guitarra. De hecho la canción era muy aburrida antes porque esos mismos acordes que están en la intro. Se mantenían en toda la canción, no había un cambio de armonía en los acordes que la hacían más emotiva. Ahora la siento un poco más oscura. Eso lo hizo Cristián; siento que cuando comenzó a agarrar estructura fue con la letra.

Ahí la canción se comenzó a armar y con la letra encima, nos pusimos a generar distintos momentos. Todavía no la puedo escuchar con distancia porque la tengo demasiado encima. Lo que más me parece interesante, y es lo que comenzabas diciendo, yo siento que es una canción súper pop, pero a la vez, no sé si funciona a la primera escucha totalmente. Hay un error, un riesgo, siento. La idea de algo pop es que a la primera escucha uno quede como ‘wow’. Claro, con esto no pasa porque no alcanzaste a entender que la canción pasa por demasiadas partes. Creo que ese era el desafío, todo el tiempo momentos distintos; siento que era un collage a veces, de épocas. Para mí lo más difícil fue resolver que todos los momentos tuvieran coherencia, que tuvieran su propio espacio.

Que tuvieran el momento de brillar, ya sea el break con el instrumental, cuando entra la parte más bailable, por ejemplo. 

Sí, claro. Lo bailable en su momento, y regresar a que pueda explotar. El final de la canción, eso se me ocurrió 1 día antes de enviarlo a mezclar. No había final, y me acordé de otras cosas que estaban grabadas y no se habían usado. Empecé a hacer una idea rápida. Por ahí fue que se sumó algo más. Es una canción media rococó, pero no sobrecargado de elementos. Te digo, no de elementos sino momentos. 

Para mí, la vulnerabilidad es el tema principal de este release. Difícil quitar todas esas capas que ponemos para no reconocer algunos sentimientos en voz audible. No sé si es esa la intención inicial.  

Tiempo que no escuchaba esa bella palabra, vulnerabilidad. Es lindo reconocerlo. No sé si es un sentimiento que esté bien o mal. Si bien mostrarse vulnerable es como mostrarse frágil y eso uno lo podría entender como una debilidad y al contrario; creo que es súper necesario a veces. Somos vulnerables, nos mostramos que no lo somos, pero somos así desde que nacemos. Para mí, algo que me encanta, quizás en los primeros discos me sentía un poquito más cohibido, y de hecho, siempre cuando me preguntan acerca, como que yo trataba de esconderme atrás de ciertas palabras.

En Estado de Gracia mostré un poquito más de atrevimiento, para mí, no para el oyente. Ya de ahí en adelante, cuando salió Cuando Quieras y todas las que vienen, empecé a agarrar un gusto hermoso. Te agradezco haberme recordado esa palabra, que escribo desde ahí, desde la vulnerabilidad de estar abierto y sentir. Sentir ese abanico de sentimiento, muy alegre o muy triste, al medio, son infinitos. Yo vivo la vida así, con el sentir más que con el pensar. Para mí, en específico en esta canción, hay veces que tengo las letras no claras, pero sí sé de dónde vienen y conduzco esa inspiración a palabras. Más, menos sé a dónde ir; otras que a veces se avanzan, que no sé de dónde están, no sé de dónde agarrarme y es más difícil. Esta canción fue así. Cuando me pasa eso, tarareo encima y me suena una palabra, resuena, me gusta, y empiezo a armar. Empecé a coleccionar frases así, a armar esta estructura.

Diego Ridolfi. Foto proporcionada por el artista

Tengo un sistema de escribir, con dos páginas y voy tomando, armando un mapa conceptual. Me faltaban muchas frases. Cuando se armó un poco, la sensación que me dejó tratándola como oyente, no como creador… me dá esa sensación que es un último encuentro con alguien, claramente un reencuentro. La sensación de que pasó algo alguna vez. Te dás cuenta que pasó algo y luego sabes que es una despedida. No habla del distanciamiento de una relación que esté mal o tóxica. Habla de una relación que no puede suceder, por infinitas razones que uno se puede imaginar. Disfrutar ese último encuentro, con la melancolía y el dolor, la excitación de que probablemente podrá ser el último porque, por cualquier motivo, no se puede volver a realizar.  

Veo que en las tapas de los singles algunos colores que predominan. En este último ya estás tú, el protagonista. 

Siento que Fármacos, en ese aspecto, el arte, tiene cosas bellas, pero muy fortuitas. Nunca ha sido planeado. Ahora comienza a pasar con los singles. Agradezco que tengan esa suerte de prueba y ensayo también. El año pasado, claro, el primero tuvo rojo y ni me acuerdo tanto el motivo para ser sincero. Luego vino Nuestro Infierno y se trató de dar una coherencia. Se mantuvieron un poco los colores. Este año se tomó consciencia de qué hacer con eso. Lo que te decía un poco, al comienzo, con las sonoridades que me imagino los colores me pasa que también ese rojo y azul han estado muy presentes a la hora de hacer este disco.

Cuando trabajo en mi estudio, tengo unas luces que puedo configurar el color. Casi siempre va rojo, y de noche va solo un color. Me gusta trabajar con eso. En los escenarios es fundamental eso. En este caso, rojo para mí hace referencia a muchas cosas, que va de la sensualidad, amor, color de la sangre que puede significar muchas cosas. De ahí, uno puede irse en una abstracción tremenda. Ahora, por primera vez, estoy pensando con antelación y con importancia todo el arte. Creo que todo va a terminar siendo reflejado, y cerrándose cuando salga el disco. 

Esta última portada es la que más me gusta.

A mí me gusta, pero siempre me dá pudor aparecer en la tapa de un single. Como me dá pudor, y quizás lo haga aparecer en la tapa de un disco. Hay una cosa que a mí me pasa, supongo que no a todos, con la exposición más allá de la música. Para mí lo primero y lo último  siempre va a ser la música, y lo que va en medio es eso, experimentar un poco, en mi caso. Es como armar esa imagen.

¿Qué estás escuchando?

Siempre me es tan difícil porque se me olvida lo que estoy escuchando. Estoy escuchando a Jessie Ware, tremendo el último disco. De lo más que he escuchado este año. Eso, me ha gustado el de Dua Lipa, el de The Weeknd. Tame Impala, me revienta la cabeza todo lo que hace; le tengo más cariño a Currents, pero este disco me fascina. Yo esperaba, y eso está mal, uno espera mucho de lo que va a sacar un artista, y creo que a los que nos gustó mucho Currents, esperábamos más pop este disco, pero que igual que tiene dos que son pop; no es que no lo sea, pero volvió un poquito más retro. 

Estaba volviendo a escuchar, hace unos días, Beach House, que hace tiempo que no los escuchaba. El último está increíble. Gorillaz, el último. Babasónicos, en español. Estoy pensando qué más en español. Siempre estoy escuchando mucha música. Me pego con muchas cosas, pero paso muy, soy súper brusco para cambiar de música. Puedo escuchar de Juan Gabriel a Beach House, y no pasa nada. Para mí es ‘ya, pasé a otra canción’. 

¿Qué hacés cuando no hacés música?

Qué difícil que no puedo responder ninguna pregunta breve (risas). Vivo solo en un apartamento. Hay dos habitaciones, en una duermo y en otra está mi estudio. Y es bien oscuro, entonces soy bastante atrapado, por así decir. Me han preguntado si tengo algún hobbie y me cuesta responder porque paso todo el día… ¿esto me querés decir que sea algo productivo? Estoy casi todo el día escuchando música, Dedicándome a esto. Ojalá se tratara solo de hacer música. Hay que hacer trabajo de oficina.

Trato de leer. Soy pésimo lector. Trato de leer novelas y estoy buscando una obra que me enloquezca, pero soy de poesía. Veo series, películas también. Trato de cocinar, me encanta, pero no lo hago muy bien. Últimamente me he hecho el hábito, me está haciendo muy bien, comencé a meditar y a hacer ejercicio. El ejercicio lo hacía fuera de casa, pero ahora aquí, todos los días, media hora. Meditar, veinte minutos, todos los días. Comenzaron a pasar cosas importantes adentro mío. Siento que la música me toma todo el día, me cuesta separarme un poco de ella.

Para cerrar, quiero saber: si estás enfrente de una puerta, tocás el timbre, ¿quién te abre?

Voy a ser muy honesto. Mi abuelo materno falleció hace muy poco, hace un mes y medio. No por la pandemia sino que él ya estaba súper complicado de salud. Fue como mi padre. Su muerte era algo esperada, un poco. Él tenía Alzheimer. Me pasa que él no alcanzó a darse cuenta que yo me dedicaba a esto, a la música. Para mí, que él haya muerto hace poco, siento y es una tristeza que tengo. No necesariamente por su muerte, sino en genera. Me dá más el cuestionamiento de decir, alguna vez, en algún universo paralelo, la muerte, a donde uno se vaya de la Tierra, no sé cómo se llama eso… si tendrá la oportunidad, en otro plano, de tener esa conversación pendiente. Para mí es esa conversación que no puedo tener por algo que no está en este plano. Esa inquietud la he tenido toda mi vida, incluso cuando estaba aquí. Claro, hay personas que extraño ahora mucho, personas muy importantes en mi vida que las necesito cerca, pero él es como algo que está sobre los límites. De hecho, la canción que abre Estado de Gracia, Visitarte se la escribí a él. Pareciera que fue una canción de amor, pero se la escribí a él y nunca se la pude mostrar tampoco porque no se iba a dar cuenta.

 

Gracias a Ale Vega por hacer esta entrevista realidad.

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