Tania Barbará trae texturas

Ingeniera en sonido, productora, escribe y mezcla. Tania Barbará lo hace todo. Una de las pocas ingenieras de sonido en México. El trabajo que está haciendo marca precedente. Sin duda, sigue abriendo brecha a nuevas generaciones de mujeres que quieren entrar a esta industria. Por si fuera poco, también recibió clases con Susan Rogers, quien trabajó con Prince más de cuatro años.

Poco a poco, las mujeres han ganado más espacio en lugares que eran predominantemente masculinos.A pesar de todo lo que rodea el ámbito musical y la dinámica tras bambalinas, ella nos dice que ha visto cambios importantes en los últimos años. Hay esperanza para quienes buscan hacerse un nombre y generar un espacio seguro.

Platicamos con ella acerca de la creación de nuevo sencillo y esas personas que traen luz, optimismo a nuestras vidas, cómo fue dar el paso y pasar a ser la protagonista, lo que ha aprendido al respecto, la importancia del staff, y qué cambios espera ver en la industria en los próximos años.

¿#Aquésuena Tania Bárbara?

Creo que esta nueva producción es una combinación de experimentos hechos en casa que yo produzco, llenos de texturas. He estado experimentando mucho con la guitarra eléctrica y sonidos de ambientar a base de guitarras, distorsiones, a pesar de que no son canciones muy movidas. Tienden a ser canciones más melancoliconas, más tranquilitas, beats electrónicos. Más bien, como un juego de efectos, diferentes sonidos, texturas, voces. Creo que estas últimas dos canciones que saqué tienen bastante experimento ahí, con tracks de voces, acomodados con armonías; todo eso que me gusta en cuanto a producción vocal.

Hablemos más de ‘Fuego‘. Contame más acerca del proceso para sacar esta rola. Sí siento que podría sonar en un capítulo de Grey’s Anatomy.

Chido (risas). Grey’s Anatomy, ok. Sí sé a lo que te refieres. Justo hace poco, me da risa porque alguien me estaba describiendo, no con una canción mía, pero con otra en ‘imagínate que pareciera que es soundtrack de ellos’. Así que, bueno, es una referencia. Entiendo que viene de que, esa canción en particular, termina con una explosión súper climática. Va trepando, se mantiene constante y al final es esta insistencia de quererse quedar en ese lugar. En realidad, la letra sí nació del corazón en agradecimiento a personas que nos iluminan cuando nos encontramos en momentos más oscurillos, sombras, más perdidos. En este caso, agarré la inspiración de una persona que fue importante, en determinado momento, se fue hace poco y con eso compuse esta canción.

¿Te costó dar el paso de presentarte como solista? Tú venís de estar detrás de escena, y cambia la dinámica, completamente, de ser tú la persona, la cara. ¿Fue difícil?

Mas bien, se fueron dando a la par. Mi interés en la música viene de varios años ya. Terminando la escuela quise estudiar la carrera Ingeniera en Audio. Para estudiar ingeniería te pedían, a fuerza, tocar un instrumentos. Los productores e ingenieros tienen que tener este background musical. A mí ya me gustaba mucho tocar, tenía unas canciones que había compuesto. Recuerdo que para el último proyecto, el último semestre de la carrera, era el único proyecto en el que podías elegir no trabajar con otro artista u otro músico sino que podías elegir tu propio proyecto.

Ahí fue la primera vez que produje y trabajé para mi música. Tenía unos demos ya acumulados, y ese proyecto, que fue el último para graduarme, eh, co-produje 4 canciones. Tanto para el primer EP que grabé como para ‘Aquí Seguimos’ siempre me he involucrado muchísimo en la producción y en la parte de grabación e ingeniería; me divierte y me gusta ese lado.

A la par, si yo puedo ayudar a producir, hacer sonar a bandas, también me gusta mucho. Creo que sí es, uno se vuelve, de este lado que es más de chamba técnica, en donde si tu rol es ser ingeniero para otra banda, vas a lo que vas. Cumples tu horario de soundcheck, microfonear, hacer sonar para otros cómo quieren que suenen. También es chido tener el otro lado que es en donde sueltas, un poquito, esa parte técnica para disfrutar la parte creativa y de conectar, transmitir esa música. Las dos juegan, y me encantan. 

En estos últimos años que ya sos protagonista, ¿qué has aprendido? 

Creo que algo que vale la pena mencionar, es apreciar a cada integrante del staff. Ahora, sobre todo, en el momento en el que estamos, hay tanta iniciativa para ayudar a la gente detrás. El artista no existiría sin toda esta gente, y esta gente va desde la persona que se encarga de las luces, electricidad, audio, microfonear, enredar, recoger, encargarse de que tu rider se lleve a cabo de la manera que quieres en el escenario. Todo el post, también. Uno como músico va, toca, y ya. Creo que a mí, lo que rescato de esta experiencia e intento combinar es valorar muchísimo el trabajo de las personas que están atrás, el crew; lo que hacen, el equipo que se arma, para que al final un espectador pueda disfrutar de un show en vivo.

Como que se nos olvida que existe esta parte en los shows.

Sí, exactamente, y de lo importantes que son. De hecho, ahora en México he visto iniciativas. No sé si en Guatemala también, pero acá organizaron, varios artistas reconocidos, para apoyar al crew. Es esta iniciativa vaporelcrew y están haciendo webinars para que todo lo que se recaude lo van a rifar entre algunas personas que están necesitadas por falta de trabajo. Es importante, ellos no ganan de componer, otros shows en plataformas, no sé.

Ser ingeniera de sonido en un Latino América es algo que se puede contar con los dedos, creo. Tú producís y mezclás también. ¿Cómo te decidís soltar una rola? ¿Cuándo decidís que está lista la canción?

Sí, creo que este arte es complicado, y a la vez un reto poder decir ‘hasta aquí’. Me voy a volver loca dándole una vuelta más al mix o de pronto, esos descansos en donde dices ‘hoy lo dejo aquí’ y al día siguiente, de pronto, escuchar lo que hiciste y piensas que está increíble. A veces te topas que no, que ya estás sobre-produciendo, que sobra. Creo que todo suma, pero sí hay que tenerse paciencia. Sabiendo que vas a tomar las decisiones, a veces uno tiende a ser muy duro consigo mismo. Creo que habría que ser paciente y darle tiempo al tiempo. El hacer las cosas desesperadas, querer que terminen rápido, no es. Todo tiene su tiempo, momento para hacer ajustes de mezcla, comparar y escucharlo con otras referencias que tengas. Sí se vuelve complicado saber decir, ‘hasta aquí me quedo yo y se entrega’.

Estás abriendo puertas con esa dualidad, poder jugar en una industria difícil. ¿Qué cambio esperás, quisieras ver en la industria en los próximos años?

Parte de mi misión ahora sí va hacia el lado feminista. Hay muchas cantantes, más mujeres como parte de bandas, pero a pesar de todo, el porcentaje de hombres versus mujeres, empezando por los escenarios hasta el crew que hablamos, es muy poco. Me encantaría poder abrir puertas a más mujeres ingenieras, productoras, instrumentistas, que les guste el stage management. Que se empiece a quitar esta ideología de ‘en el escenario, los dueños son los hombres’. Eso, para que el día que me vaya, pueda ver a más mujeres participar y tomar esos roles. Que tengamos el mismo acceso, igual de paga.

¿Cuál es la barrera más grande? ¿Por qué las mujeres siempre están relegadas en estos campos? Son pocas las que tienen un nombre que pese.

De por sí, el rubro musical es complicado. Tomar la decisión de querer hacer la lucha aquí es aceptar que tu vida profesional va a ir en altibajos. No es una profesión que considero sea estable ni plana. Tienes que estar dispuesto a que se te cierren muchas puertas, y de repente se abra una. Más aún, siendo mujer, el reto es más admirable. El romper el paradigma y decir ‘me gusta esto, me quiero dedicar a esto, no soy esa chavita que nada más canta sino soy una artista valiosa, que escribe, produce’ lo que sea que sea el rol en el que se involucren.

Antes las mujeres éramos quienes teníamos que estar en casa planchando y barriendo, y ahora, con los años, cada vez hay más que abren los ojos y despiertan a esta nueva lucha, que sigue en pie. Poco a poco empezamos a ver cambios; sí hay que aceptar, reconocer que ya no estamos en el mismo lugar que ayer. Te comparto una experiencia de hace años que tuve: me negaron un trabajo de ingeniería porque no fueran a pedirme cargar cosas, de mover amplificadores, por ser mujer, al final, se redujo. Años después me topé a esa persona y le dije, ‘oye, el que me hayas cerrado esa puerta, sí afectó mucho mi inseguridad’.  

Foto promocional para ‘Fuego’, proporcionada por la artista.

El que me hayan puesto el límite, tal vez hoy ya no, pero perdí, alguito de seguridad para moverme como mucho más drive, ímpetu. Él reconoció también, en este caso, que los tiempos están cambiando, que ya no es la misma persona y reconoce, me pidió una disculpa. Eso también es valioso, los hombres están agarrando la onda cada vez más, lo cuál me dá gusto. De Guate, en particular, me ha tocado gente talentosa, que vive aquí en Ciudad de México, de hecho, con proyectos lindos. Está Mabe Fratti, por ejemplo.

¿Qué estás escuchando?

Últimamente, justo música en español, he estado escuchando a Vaya Futuro, mexicanos, son de Tijuana, que sacaron un disco bien bonito que acaba de salir hace un par de semanas. Me parece que está increíble, el juego de beats, de voces, las cuerdas que metieron. Soy muy fan de Radiohead, entonces esa onda me remonta a ellos. Aparte que los conozco, y tocan muy bien. El proyecto de Mabe, lo que está haciendo me gustó. Más en cantautoras, admiro lo que compone Loli Molina, Fer Casillas. Hay varias cosillas que se están haciendo padres en México. También mis compañeros de Celest, con los que toco en vivo, se me hace que están haciendo cosas interesantes.

¿Qué hacés cuando no hacés música?

Tengo una perrita, con la que me gusta compartir, salir con ella a pasear. Me gusta la parta de post-producción de audio, entonces de pronto hay proyectos de edición de diálogos para televisión, cine, publicidad y eso me divierte. 

Qué dicha, es una buena licenciatura. Te abre espacios para otros espacios.

Me dá gusto porque que cuando yo entré a la carrera no habían muchas opciones para ingeniería en audio. Recuerdo que en Ciudad de México habían un par, y estaban medio medio. Me alegra que ahora, 10 años después, ya hay más opciones, te hablo de, por lo menos, 6 universidades que lo tienen como carrera. Antes no era así. 

Si estás enfrente de una puerta, tocás el timbre, ¿quién te abre?

No sé por qué se me vino a la cabeza, pero te diré lo primero que pensé. Pensé en esta profesora con la que compartí en la carrera, Susan Rogers. Estando en la carrera creo que no aproveché mucho para platicar con ella acerca de su experiencia como productora. Ella trabajó con Prince, por ejemplo. Hace poco escuché un podcast en el que la entrevistaban y dije ‘qué mensa’ porque fue mi maestra y hoy en día tendría muchísimas más preguntas por hacer que hace diez años. Pensé en ella, por algo se vino.   

Está para buscarla y mandarle un email.

¿Verdad? Sí, voy a pensarlo porque sí, salió muy natural. Ni lo había pensado.

Gracias a Ale Vega por hacer esta entrevista realidad. ‘Fuego‘ se encuentra en todas las plataformas digitales.

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